Finnegans Wake y el quark

Publicado el 3 mayo 2010
Archivado en Carlos Roque Sánchez | 3 comentarios

Les decía que mi interés por el libro era científico y se lo cuento.

Resulta que cuando, a mediados del siglo XX, los físicos encontraron una de las partículas elementales que componen nuestra materia, y se plantearon cómo llamarla, pues lo que son las cosas, no se ponían de acuerdo en ponerle  un nombre.

Estas cosas pasan.

Puede parecerles que no es así, pero les aseguro que no es un asunto menor éste de poner nombre en ciencia. Pero a lo que vamos. Al final fue el genial Premio Nobel en Física M. Gell-Mann, quien encontró el nombre adecuado, al leer la citada novela de Joyce.

En ella encontró una enigmática frase: “Three quarks for Muster Mark!” (¡Tres quarks para Muster オンライン カジノ Mark!), referida a un personaje que siempre procuraba no ser visto ni conocido. Algo parecido a lo que ocurría en el laboratorio con la recién encontrada partícula. Perfecto.

Además la sonoridad de la palabra, análoga a la que buscaba, y el hecho de que fueran tres, como sus partículas, fueron circunstancias It also stops storing your searches and the best hard drive recovery software in online forms you fill out. determinantes. Pluscuamperfecto.

Gell-Mann no dudó en denominar quarks a dichas partículas. Un término que apareció escrito por primera vez en un artículo suyo de Physics Letters, a principios de 1964.

Pensándolo bien, puede que tengan razón quienes opinan que el quark pueda ser un puente, otro más, entre esos dos aislados continentes culturales que son las Ciencias y las Artes.  Ya saben, las dos culturas.

Puede que este neologismo científico del siglo XX, tenga la virtud de conjugar un enigmático referente literario y un nuevo modelo científico de la materia. Puede.

Estas cosas pasan también.

Comentarios

3 Respuestas para “Finnegans Wake y el quark”

  1. ljluisja on mayo 5th, 2010 10:40

    No podía ser de otra manera, enhorabuena por el artículo: la complejidad que envuelve todo lo relacionado con los quarks es análoga a la que plantea la lectura de “Finnegans Wake”. Si no fuese porque no puedo probarlo (y aquí se viene a hablar de ciencia) diría que es más fácil comprender los misterios de los quarks que el contenido de la novela de Joyce.
    Aún así, ambos misterios merecen ser desvelados.
    ¡Un saludo!

  2. La razón del quark | tecnologiayciencia on mayo 6th, 2010 10:44

    […] el origen de su nombre aparece en 1964, su razón de ser se remonta a una década antes. Cuando la sencillez presidía el […]

  3. Lengua mazagata | vivirlaeducacion on mayo 28th, 2010 11:21

    […] desde hace tiempo”, en lengua “mazagata”) y que aún no había adquirido. Se trata de ‘El despertar de Finnengan’, de James Joyce, y que ya he traído a este negro sobre blanco bloguero, por motivos científicos. […]

No hay mas respuestas