Carabelas portuguesas (y II)

Publicado el 8 septiembre 2010
Archivado en Carlos Roque Sánchez | 1 comentario

(Continuación) Sobre la línea de flotación vemos un cuerpo central del que cuelgan un gran número de estos tentáculos. Ha de saber que la carabela portuguesa carece de ojos, huesos y ano, por lo que excreta directamente por la boca.

Con una longitud de unos diez (10) metros, que extendidos puede llegar a medir casino hasta 50 m, los tentáculos tienen varias funciones. En primer lugar sirven para atrapar y envolver a sus presas.

Después, como están provistos de unas cápsulas urticantes llamadas cnidocitos, inyectan una toxina proteínica que paraliza a la presa.

Por último, los mismos tentáculos, la introducen en la boca hasta la cavidad gastrovascular, donde comienza la digestión.

En los seres humanos el veneno de sus picaduras, más dolorosas que las de las medusas, tiene consecuencias neurotóxicas, citotóxicas y cardiotóxicas, produciendo un dolor muy intenso, como es de todos conocido.

En algunos casos, las complicaciones alérgicas podrían incluso llevar a la muerte a una persona. Una “medusa asesina”. Precaución.

Sólo le veo algo bueno al animalito. Que son muy visibles.

Comentarios

Una respuesta para “Carabelas portuguesas (y II)”

  1. Carabelas portuguesas (I) | tecnologiayciencia on septiembre 8th, 2010 7:30

    […] La parte más visible es esa vela gelatinosa de entre 15 y 30 cm. Es con ella con la que recorren los océanos a merced de vientos, mareas y corrientes marinas. No se impulsan como las medusas con sus tentáculos. (Continuará) […]

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